Twitter ayuda a la justícia
Twitter ha entregado finalmente a la justicia estadounidense los tuits de un indignado, un activista del movimiento Ocuppy Wall Street acusado de alterar el orden público y desacato a la autoridad.
Los cargos contra el indignado, Malcolm Harris, de 23 años, son menores. Se enfrenta a una pena máxima de 15 días de cárcel o una multa de 500 dólares. Pero el caso podría crear jurisprudencia en materia de libertad de expresión en línea.
La Red Social se negaba a facilitar la información apelando al derecho a la privacidad. La compañía, sin embargo, se enfrentaba a una multa si no daba la información y finalmente ha accedido al mandato judicial.
La justicia quiere los mensajes para probar si Harris violó la ley en una protesta del movimiento indignado en 2011 en el puente de Brooklyn en Nueva York. El acusado asegura que siguió las instrucciones de la policía durante la movilización. Sus tuits podrían demostrar lo contrario.
Ahora, los mensajes ya no se encuentran en la red, pero la justicia considera que aún son públicos. El juez que reclama los tuits alega que este tipo de mensajes no están sujetos a la garantía constitucional que protege la vida privada y pone de relieve que hacer un tuit es como llamar lo que se dice desde una ventana.
Tras la renuncia de Twitter, los mensajes ya están en manos del juez, pero no los han abierto a la espera de una apelación del acusado.
El abogado de Harris afirmó que se sienten “decepcionados que Twitter abandone la batalla”.









